Esta receta llevaba conmigo 2 o 3 años ¡y todavía sin probarla! Después de hacerlo, lo único que se me ocurre decir es que no tardaré mucho en volver a cocinar este «paté». Buenísimo se queda corto.
Gracias Caio ; -)
Ingredientes
- 4 o 5 pimientos del piquillo o 2 pimientos morrones
- 200 g de almendras crudas molidas
- 5 dientes de ajo
- 6 cucharadas de tomate triturado
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- ½ vaso de aceite de oliva virgen extra
- orégano
- sal marina sin refinar
Elaboración
- Echamos el aceite en un cazo y lo ponemos a fuego medio. Cuando esté caliente, añadimos los ajos partidos en 3 o 4 partes. Rehogamos.
- Cuando los ajos comiencen a estar dorados, añadimos los pimientos cortados en tiras, el orégano y la sal. Yo opté por los pimientos del piquillo. Si te decides por el pimiento morrón tendrás que asarlo y pelarlo primero. Dejamos durante 5 minutos que hagan «chup chup».
- Añadimos las 6 cucharadas de tomate triturado (literalmente lo hice con tomate picado con la batidora) y la cucharadita de pimentón. Mezclamos y dejamos cocer 2 minutos.
- Por último, incorporamos la almendra molida y removemos bien durante 2 minutos para que ligue.
- Trituramos con la batidora, lo ponemos en un recipiente y cuando esté frío, lo llevamos al frigorífico.
Caio me comentó que puede tenerse en el frigorífico hasta 10 días sin problema. Aunque si os gusta tanto como a mi, seguro que no os dura tanto.
Está muy rico untado sobre el pan de almendras (aunque por ingredientes os suene algo redundante)…
… o acompañando un poquito de merluza a la plancha por ejemplo (los «verdes» son tiras de calabacín crudo y alga wakame aliñados con un poco de tamari + aceite de sésamo).
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